Si no arriesgáramos, estaríamos muertos
- Aina Lino
- 27 jul
- 6 min de lectura
Una conversación con Pep Salazar (Director de OFFF) sobre la precisión que exige construir un festival, el criterio como herramienta de filtro y la necesidad de seguir arriesgando cuando todo cambia demasiado deprisa.

Sobre el criterio
1. En los días previos al festival OFFF, ¿tu cabeza se vuelve más caótica o más precisa?
Creo que se vuelve más precisa, porque necesito tener claras las estructuras, los timings, los deadlines y los mil pequeños detalles que hemos pensado para el festival. Necesito precisión.
2. ¿Qué hace que prestes atención a algo por primera vez, ya sea un proyecto o un objeto?
Su intensidad, creo. Todo tiene una intensidad: puede ser visual, puede ser conceptual… Pero es su intensidad. Y siempre lo trabajo desde el porqué: por qué pasan las cosas o por qué existen.
3. Cuando trabajas con muchas referencias o muchas voces, ¿cómo evitas perder tu propia visión?
Creo que, con los años, he hecho el ejercicio de definir un criterio, o varios criterios, e intentar mantenerlos. Pero lo bonito de contar con muchas visiones es que, a veces, ves cosas que no esperabas y descubres.
Intento mantener unos criterios basados en la calidad, la excelencia y el buen hacer. Y también intento detectar lo que es fake y apartarlo.
4. ¿En qué momento una intuición sobre alguien que todavía no está validado pesa más que cualquier argumento?
La intuición pesa mucho. Cuando tienes una intuición sobre algo y la capacidad de hacerlo, lo haces. Cuando yo o alguien del equipo tenemos una intuición, la comentamos y decidimos llevarla adelante. Eso significa que arriesgamos.
Y cuando arriesgas generas muchas cosas. Una de ellas es prestigio, porque estás mirando más allá de lo cómodo. Me gusta mucho arriesgar en ese sentido.
5. Ahora mismo, ¿qué te interesa más: descubrir cosas nuevas o entender mejor todo lo que ya existe?
Hay un equilibrio. Descubrir cosas nuevas me abruma, a veces, y ahora especialmente, porque hay muchísimas. Cada día aparecen cosas nuevas y pasan muchas cosas; llega un momento en que te saturas.
Pero no puedes dejar de descubrir, porque OFFF es un festival que descubre y que muestra. El formato es similar cada año, pero los contenidos cambian para presentar novedades. Por tanto, tenemos que estar ahí.
Sobre la construcción de OFFF
6. OFFF dialoga entre Barcelona y una comunidad global. ¿Cómo habéis construido ese equilibrio?
La ciudad ayuda porque Barcelona tiene una dinámica y una idiosincrasia muy concretas. Tiene esa imagen de ciudad de diseño, luminosa y muy acogedora, y de este modo se integra en el festival.
El resto es global porque OFFF nació en 2001 con internet. Orgánicamente, ya nació global. Ahora hablamos de inteligencia artificial todo el tiempo; hace veinticinco años hablábamos de la web todo el tiempo.
Hemos mantenido esa mezcla integrando Barcelona dentro del programa e incorporando también las redes y las comunidades que conocemos. Desde hace quince años hacemos el festival en otras ciudades del mundo. Esta doble visión es necesaria para tener la comunidad que tenemos.
Desde el año pasado, además, hacemos un mapping sobre una fachada del Poblenou. Al fondo tienes la Sagrada Família y el mar. De repente aparece una imagen icónica de una Barcelona nueva, distinta a la del paseo de Gràcia.
7. Durante la Covid trasladasteis el festival al entorno online. ¿Qué os hizo entender aquella experiencia?
Que estos eventos requieren estar ahí, presencia, vivirlos y sentirlos. Online pierdes la esencia. Puedes tener el contenido, de acuerdo, pero hay una esencia que no está.
8. ¿En qué momento sabes, casi con total certeza, que algo ha funcionado?
En el festival, la reacción del público es mi baremo: cómo reacciona in situ y qué reacciones recibimos después. Es la única manera de saberlo.
Yo puedo tener una reacción, un pensamiento o una emoción propia, pero el festival no lo hago para mí, lo hago para una comunidad. Por tanto, su reacción es importante.
9. ¿Qué parte de todo lo que haces no querrías delegar?
Espero que no haya ninguna que no pueda delegar, porque, si no, querría decir que lo he hecho mal. Ahora mismo podría delegar el programa, pero me gusta hacerlo. Y no querría delegar el diseño global del festival. No es que no pueda: es que no quiero, porque me gusta hacerlo.
Me interesa que el festival tenga una marca propia y que no sea mío, que no sea yo. Evidentemente, estoy detrás y también delante, pero el proyecto tiene que ser el proyecto por sí mismo.
Sobre un presente saturado
10. Vivimos un momento en el que aparecen muchas tendencias a la vez. ¿Cuesta filtrar?
Mucho. Nunca sabes si estás ante la tendencia correcta, si será fake o si será un fail. Hace unos años, por ejemplo, estuvimos muy metidos en los NFTs: hicimos una web, una plataforma para organizar exposiciones y hacer trading… y fracasamos estrepitosamente.
Nunca sabes cuál será la tendencia. Ahora bien, hay unas bases que siempre permanecen, como la calidad del trabajo. Eso siempre existirá, esté hecho con la tecnología que esté hecho. Necesitas calidad, y eso se nota.
11. ¿Dónde percibes el riesgo de la inteligencia artificial y qué crees que quedará de ella cuando pase el boom?
Creo que existe un riesgo con la inteligencia artificial mal entendida: entendida como algo rápido que genera productos inmediatos sin pensar. Si no reflexionamos sobre cómo debemos convivir con una inteligencia artificial que hace las cosas por nosotros, ahí existe un riesgo. Hay claramente un riesgo cualitativo.
Ahora parece que sea la nueva dueña del mundo, pero creo que se integrará —de hecho, ya está integrada— y ya está. El boom terminará y llegará otro. La integraremos igual que hemos integrado las webs, la conectividad o las redes sociales.
12. ¿Qué parte de tus hábitos diarios condiciona más todo lo que sucede después?
Soy un poco metódico. Llego, enciendo el ordenador, miro los correos, consulto algunas webs de información que para mí son relevantes… Supongo que eso afecta a cómo se desarrolla el día.
Después está la manera en que organizo la agenda. Me la organizo yo solo, y eso sí que influye mucho. Intento dejar siempre espacios amplios porque, si vas a toda velocidad todo el tiempo, no creas nada.
Sobre el riesgo y el paso del tiempo
13. ¿Qué ha cambiado en tu manera de tomar decisiones con el paso del tiempo?
La experiencia. Es muy difícil de estructurar, pero, cuando tienes más experiencia, vas cambiando tu manera de tomar decisiones. Ahora las tomo con mucha más tranquilidad, porque ya tengo experiencia acumulada. Hacerse mayor, digamos.
14. ¿Hay alguna decisión reciente que te generara dudas pero que ahora creas que tomaste bien?
Hacer el mapping que comentaba antes. Fue una decisión un poco loca, pero creo que la tomamos bien. Supone invertir, son horas, es otro trabajo y otro mundo. Es añadir todo un mundo a algo que ya requiere muchísimas horas de trabajo, que es el festival.
Hay otras decisiones que no han salido tan bien. Tomas decisiones y, a veces, la cagas. Pero ya está, tienes que aceptarlo. Si no arriesgáramos, estaríamos muertos o el proyecto ya no existiría.
Tienes que arriesgar todo el tiempo, y eso es muy estresante, porque estás constantemente en la frontera, pensando: «¿Y si me caigo?». Pero tienes que vivir en ese riesgo constante.
15. ¿Qué es más difícil de sostener con el tiempo para una persona creativa: el criterio o la personalidad?
Creo que la personalidad es más difícil. El criterio lo vas manteniendo y evolucionando, pero mantener la personalidad es casi imposible, porque cambia mucho.
16. ¿Hay alguna parte de tu propio criterio que esté cambiando ahora mismo?
Sí. Quizá soy un poco más duro y menos permeable, y eso tienes que ir trabajándolo. Como hay tanta producción y aparecen tantas cosas, quiero filtrar y filtro mucho. Entonces, claro, el criterio se vuelve más duro.
No lo aguantas todo. Tampoco aguantas a todo el mundo. Cuando te haces mayor, siempre hay un límite.
Cierre
17. Si OFFF desapareciera, ¿qué vacío crees que dejaría dentro del mundo de la creatividad?
Un vacío de inspiración. Habría menos inspiración en el mundo.




















Comentarios